#2.6 "Habitar histórico y actual"
- Claudia Palacio

- 17 ago 2019
- 2 Min. de lectura

"La arquitectura debería hablar de su tiempo y lugar, pero anhelar la atemporalidad." - Frank Gehry
Las necesidades espaciales se remontan a los inicios de sedentarismo en el hombre antiguo, hicieron parte de su historia y desde el presente se proyectan hacia el futuro. La historia de la humanidad se puede estudiar a través de la arquitectura puesto que esta refleja un estilo de vida por medio de espacios destinados a diferentes actividades humanas. Cambios en conceptos de diseño, construcción y función se deben a la evolución de la sociedad y sus costumbres.
Por lo tanto se puede puede estudiar la evolución del hombre desde su forma de habitar. Pero, ¿Qué significa habitar? Habitar se relaciona con conceptos como permanencia, funcionalidad, espacio, población, recursos y acciones como utilizar y vivir. Personalmente, defiendo la idea de que habitar significa adoptar un espacio y hacerlo sentir propio.
Al momento de integrar espacios a la vida diaria se requieren adaptaciones del entorno. A lo largo de la existencia de la humanidad el uso del espacio ha sufrido transformaciones. Dichos cambios suponen necesidades y exigen soluciones. Este estrecho vínculo se puede apreciar mediante actividades humanas adquiridas con el paso del tiempo, por ejemplo la agricultura. Esta nueva actividad económica trajo la necesidad de espacios de almacenamiento donde guardar las cosechas, impulsando el desarrollo de la cerámica.
Por otro lado, una evidencia del cambio social por medio de la arquitectura es la distribución de la vivienda, específicamente la cocina. Hace tiempo se procuraba ocultar la cocina. Esta condición cambió cuando se potencializó el rol de la mujer en la sociedad. La igualdad de derechos influyó en la decisión de mostrar la cocina a los visitantes y de diseñar espacios más cómodos para su uso en el hogar. A partir de este cambio social se incluyó la cocina como lugar de encuentro familiar y social, hasta el punto de incluir pequeños comedores que inviten a distintas interacciones.
La actualidad llena de constante cambio e innovación requiere espacios FLEXIBLES. El patrón de habitabilidad ha transformado casi todos los espacios de acuerdo a una temporalidad. La idea de propiedades que antes eran heredadas y pertenecían a miembros de la familia durante generaciones se ha desvanecido. Aspectos como la búsqueda de oportunidades laborales ha potenciado en muchas personas la mudanza continua. La respuesta a esta problemática es el diseño flexible y adaptación creativa.
No es novedad que edificios adopten funciones diferentes a la que tenían durante el inicio de su diseño o construcción. "La Penitenciaría Central de Cundinamarca, diseñada por el arquitecto constructor Thomas Reed en la década de 1850 y construida a partir del 1 de octubre de 1874, fue la prisión más importante del país durante casi 72 años. Sin embargo, en 1946 los presos fueron trasladados a la nueva Cárcel de la Picota y el gobierno destinó el edificio para albergar el Museo Nacional".

De esta manera, la arquitectura no está definida por la función, pues esta no define su forma. Así que lo ideal para la sociedad actual son espacios que logren permanecer y adaptarse fácilmente a cualquier cambio necesario.
REFERENCIAS:



Comentarios